martes, 17 de febrero de 2009

“Estamos de luto, un nuevo Hitler ha nacido en América” (Abel Desestress)








No es de extrañarse que el “SI” haya ganado en Venezuela
Otorgándole al mico, un poder que ni siquiera es imaginado por los venezolanos chavistas.
Desde el poder, el mico jamás dará oportunidad al crecimiento de una figura política opositora, perseguirá, encarcelara, y eliminara, tal como lo hizo Stalin, Fidel, y demás, en la historia de las sangrientas dictaduras.
Y decíamos que no es extraño, porque el populismo es un virus social, creado por las desigualdades sociales, y que justamente en los últimos 50 años han crecido paulatinamente.
Esa es la gente a las que el mico les endulza la cartera, otrora vacía.
También es fácil y lógico comprender el razonamiento de quienes votaron por él “SI”, una gran mayoría solo quiere no perder su empleo, otros continuar gozando de pleitesías y poderes jamás imaginados, y los demás, pensando que si nadie les dio nada.
.- Con que el mico me de algo, yo lo apoyo.
Y así se forma la gigantesca ola roja que sostiene al mico. Sin siquiera imaginar la tumba que están cavando, para la bella Venezuela.
Una tumba de la cual no saldrán en muchas décadas, o quizás nunca, cuando muchos vean las medidas recomendadas por Fidel, en su exitosa tiranía, ahora en su alumno bolivariano.
Muchos huirán del país, empresarios, inversionistas, y todo aquello que genera dinero y empleo al pueblo, partirá, y entonces se sentirán las medidas típicas del comunismo, muchas ya de ellas ya impuestas, nacionalizaciones, racionamiento, control de divisas, pero lo peor está por venir.
Han dado vida a un monstruo ingobernable, y no lo saben, y los pocos que se dan cuenta, quizás cuando quieran salir, sea tarde. Las fronteras estarán selladas y sus propiedades, solo serán un recuerdo de sus esfuerzos, todo será propiedad de la nación, una nación que dejara de ser libre y soberana, para convertirse en una gigantesca isla del terror, en la represión, y en la obediencia sacra, de quien en la evolución del hombre, aun no ha alcanzado su plenitud.
El mico, seguirá mico, el pobre será más pobre, y América latina, empezara a teñirse de rojo, sangre y libertad desperdiciada en sueños de quimeras utópicas.
Estamos de luto, un nuevo Hitler ha nacido en América.